Enraizamiento

MARAE, Templo Sagrado en las Culturas del Océano Pacífico

Es un Templo de Piedras de la Polinesia Primigenia. Lugar donde se tomaban las grandes decisiones, el verdadero pilar del funcionamiento social, político y religioso, origen de la Civilización Ma’ohi que pobló el antiguo continente del Océano Pacifico.

El Marae tenía una función Sublime

Los antiguos polinesios eran politeístas: cada isla, cada lugar, cada familia y cada cuerpo tenían sus dioses. Existían dioses bien específicos y otros dioses diferentes pero todos complementarios.  Los polinesios venían sobre el Marae para honrar a sus dioses y pedirles energías favorables para cualquier evento, por esta razón era muy importante. El Marae era el puente de comunicación entre los humanos y los dioses llamados Atua. Era únicamente a través del Marae que los dioses podían ser invocados a través de rituales realizados por sacerdotes/sacerdotisas, y entonces los dioses venían a encarnar estas piedras esculpidas; esta venida de los atua sobre la tierra permitía a los hombres obtener el “mana”, una fuerza divina responsable de la salud, el equilibrio, la fertilidad. Se pensaba que todo buen resultado era gracias a la presencia del mana, y todo lo que no funcionaba bien era porque no había mana. Era esta la razón por la cual era necesario llamar a los dioses continuamente, y esto se hacía a través del marae.  Solamente se podía hacer descender el mana a través de la celebración de ceremonias y rituales.

 Obtener el Mana a través del Marae

Solo los sacerdotes y las sacerdotisas es decir los Tahu’a podían realizar estos rituales. Con el fin de pedir ciertas cosas, los Tahu’a siempre debían hacer ofrendas a los dioses.  El Mana solo era dado por los dioses como un intercambio: los polinesios entendían esto como un sistema de dar o donar versus recibir.

El dar, donar, ofrendar era interpretado en Polinesia como un medio de comunicación entre los dioses y los hombres, ya que ellos consideraban que esta ofrenda poseía de forma innata algo a cambio del mismo valor. Las ofrendas más preciadas eran reconocidas con gran generosidad por los dioses, incluso aquellas donde había sacrificios humanos. En las Islas de la Sociedad no se practicaban sacrificios humanos sin más, únicamente se podían hacer en alguna circunstancia y/o momentos muy particulares, estos se hacían únicamente el Marae de los Clanes.

Cuando se hacían ciertos sacrificios eran entendido como “una ofrenda muy especial”, es decir que tendría un gran valor por la Divinidad, y entonces los dioses la reconocían recibiendo a cambio un merecido intercambio a la altura del mismo, por ejemplo, recibir una muy buena pesca o la gran victoria de una guerra.

Construcción Arquitectónica del Marae

El Marae se parecía a un patio rectangular hecho en piedra, en el cual se sitúa un ahu (altar), que era elaborado con piedras rectas puestas en forma simple o en pisos. En las Islas de la Sociedad los Mare eran construidos también con piedras secas, es decir con piedras de basalto o placas delgadas rectangulares de coral.  El piso delante del altar, era elaborado con piedras planas talladas por el agua y sin pulirlas mucho eran puestas sobre el suelo, una cerca de la otra. El altar formaba un triángulo en pisos, donde se situaba el sacerdote/sacerdotisa tahu’a y los jefes ari’i. En el centro de la explanada había piedras rectas donde el sacerdote/sacerdotisa o los jefes se para hacer sus oraciones. Se podían también encontrar unu, es decir esculturas en madera con formas humanas y animales, simbolizando las familias a las cuales pertenecía el Marae. Alrededor del Marae se construían casas importantes como por ejemplo la Casa Mahana, que quiere decir Casa de los tesoros sagrados. La concepción del Marae variaba según la importancia, pero las bases estructurales eran siempre similares.

Los polinesios no solo eran religiosos, todo para ellos estaba codificado y era sagrado. Le Tapu era una prohibición, y eran los Tahu’as quienes recibían esta información y era transmitida al pueblo. Los Marae extremadamente Tapu eran portadores de un gran misterio que habla de las costumbres ancestrales de los polinesios.

MARAE: Vínculo entre los dioses y los hombres, así mismo entre los hombres y la Tierra.

Se encuentran muchos Marae en toda la Polinesia con algunas variantes, pero todos similares en su diseño, en materiales utilizados y rituales realizados. En las Islas Marquesas estos lugares se llaman Me’ae. Los Marae eran lugares de conexión de los hombres y la tierra Fenua, se construían también ya que a través de ellos se reconocía su derecho de apropiación de la tierra. En casi todas las familias se construían un Marae, pues era un medio de reconocer el Linaje y la propiedad, significaba ser guardianes de ese lugar.

Marae Internacional. Taputapuatea en Raiatea

En la antigüedad tenía una puerta de entrada insular, este es el más grande y el más importante de las islas polinesias. Tienes más de 1000 años. Todas las islas del océano Pacifico incluyendo Nueva Zelanda, Isla de Pascua, Hawaii, las islas Cook, Tuamotu, las Islas de la Sociedad reconocían este Marae como el mayor centro espiritual del Pacifico, pues Raiatea que realmente se llama Havai’i  era considerada como el origen de la civilización Ma’ohi que se expandió por todo el Pacifico y dio origen a múltiples civilizaciones, se dice que de aquí todos salieron a poblar la Tierra, los mejores navegantes salieron de Raiatea.

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Escrito por: Samahia.

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